| 個人檔案· Guerrero de la Luz ·相片部落格清單 | 說明 |
|
6月26日 EL CREDO DE BUDA - No creáis en nada simplemente porque lo diga la tradición, ni siquiera aunque muchas generaciones de personas nacidas en muchos lugares hayan creído en ello durante muchos siglos.- No creáis en nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo crean.- No creáis en nada porque así lo hayan creído los sabios de otras épocas.- No creáis en lo que vuestra propia imaginación os propone cayendo en la trampa de pensar que Dios os lo inspira.- No creáis en lo que dicen las sagradas escrituras, sólo porque ellas lo digan.- No creáis a los sacerdotes ni a ningún otro ser humano.- Creed únicamente en lo que vosotros mismos hayáis experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen del discernimiento y a la voz de la conciencia. 6月18日 DISFRUTAR DE LA VIDAUn hombre rico y emprendedor se horrorizó cuando vio a un pescador tranquilamente recostado junto a sus barca contemplando el mar y fumando apaciblemente su pipa después de haber vendido el pescado. -¿Por qué no has salido a pescar? –le preguntó el hombre emprendedor. -Porque ya he pescado bastante por hoy? –respondió el apacible pescador. -¿Por qué no pescas más de lo que necesitas? -insistió el industrial. -¿Y qué iba a hacer con ello? –preguntó a su vez el pescador. -Ganarías más dinero –fue la respuesta –y podrías poner un motor nuevo y más potente a tu barca. Y podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon, con las que sacarías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas… Y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico y poderoso como yo. -¿Y que haría entonces? –preguntó de nuevo el pescador. -Podrías sentarte y disfrutar de la vida –respondió el hombre emprendedor. -¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento? –respondió sonriendo el apacible pescador.
6月5日 Ciego con luzHabía una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce. Entonces, el ciego le responde: - Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno mismo y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite...
![]() |
|
|